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martes, 7 de marzo de 2017

Colombia: Asesinan a dos líderes campesinos en departamento de Meta

Yvke Mundial/ TeleSur

Dos hermanos, José Antonio Anzola Tejedor y Luz Ángela Anzola Tejedor, miembros del Partido Comunista y del Sindicato de Trabajadores Agrícolas Independientes del Meta (SINTRAGRIM) fueron asesinados el domingo en "extrañas circunstancias", informó el portal de noticias colombiano Contagioradio.

Los asesinatos, con dos horas de diferencia, ocurrieron en la Vereda El Gobernador, en el municipio de Mesetas, departamento colombiano de Meta. José fue asesinado a las 17H00 (hora local) y Luz hacia las 19H00 (hora local).

"Eran personas honestas, trabajadoras, muy humildes. Las personas que llegaron a la casa de la señora Luz Ángela estaban encapuchadas y armadas. Llegaron en la noche, se identificaron como grupos ilegales. A Luz la acribillaron delante de su hijo y su familia", dijo el representante legal de SINTRAGRIM, David Martínez. 

Martínez rechazó un comunicado de la policía local en el que tergiversan lo ocurrido al mencionar que Luz y José eran ladrones. "En el comunicado dice que supuestamente los mataron por ir a robar pero nosotros hemos dicho que ellos eran campesinos, la Policía debería esperar la investigación".
El SINTRAGRIM denunció los ataques que el Ejército Nacional adscrito a la Cuarta División en el Meta ejecutan contra este sindicato de trabajadores. Agregaron que en repetidas ocasiones los funcionarios tomaron productos agrícolas de las comunidades y realizaron bombardeos indiscriminados sobre fincas campesinas y afectaron a los pobladores. 


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viernes, 10 de febrero de 2017

Arquidiócesis de Cali culpa a padres de abuso sexual que sufrieron sus hijos


Estefanía* es la madre de dos adolescentes que fueron abusados sexualmente hace ocho años por el sacerdote William Mazo. En ese entonces eran dos niños de 9 y 12 años, embelesados por un hombre de sotana y de Dios que prometía amparo y ayuda. Hoy, Estefanía está indignada. Siente rabia, impotencia. Mientras en el mundo entero se siguen destapando escándalos de pederastia protagonizados por la Iglesia católica —el último fue en Australia, donde se habla de al menos 4.500 casos denunciados—, en la Arquidiócesis de Cali se acaba de esgrimir una nueva tesis: que si un cura abusó de un niño, la culpa es de los padres.

Ella y sus hijos viven en el Alfonso Bonilla Aragón, un barrio del oriente del Cali en el que predominan las madres solteras que se emplean en casas de familia, como Estefanía, quien no oculta en lo más mínimo su molestia por la respuesta que la Arquidiócesis de Cali le envió, el pasado 30 de enero, al Juzgado 22 Penal de Conocimiento de Cali. Allí está en curso un incidente de reparación desde que la justicia confirmó que el sacerdote William Mazo era responsable de haber abusado de cuatro niños. Los padres de ellos cuatro, dos abuelas y un tío pidieron ser indemnizados por los daños morales que había traído tan grave delito. ¿Cuáles daños morales?, preguntó la Arquidiócesis.

“La conducta del señor Mazo Pérez no puede mirarse de manera aislada”, le dijo al juez 22 penal la Arquidiócesis de Cali a través del abogado Walther Collazos. “Hoy su despacho debe mirar si la participación de las hoy llamadas víctimas indirectas (padres, abuelas y tío) fue la más coherente al sentido común (…) y el juicio de reproche sobre si se hizo como familia lo que se tenía que hacer”. Para el abogado, la cuestión es: “¿Se actuó con el sumo cuidado preventivo?” O, por el contrario, “¿se fue laxo, permisivo, omisivo, abandonado y desinteresado y hoy concurren ante un juez para aprovechar un hecho dañino de un tercero y fungir como víctimas indirectas?”.

Estefanía no entiende cómo un abogado de la curia “se atreve” a asegurar que ella y sus compañeros en esta lucha están “fungiendo como víctimas”. Su dolor, dice, es real. “Recordar esto es muy horrible. El cura empezó con que él ayudaba a los niños para que fueran monaguillos y se los llevaba para que lo ayudaran en la eucaristía, formó una banda marcial para que no estuvieran en la calle, porque por acá se ve mucho niño en la calle mientras los padres trabajan”. En su caso, cuenta, su hijo mayor sólo se quedó dos veces en la casa cural: la primera, con su permiso, y la última, “volado”. Esa última vez, además, se llevó a su hermano menor.

Tenerlos dos veces bajo el mismo techo fue suficiente para que el sacerdote William Mazo abusara de ellos. Cuando el hermano de Estefanía encontró a sus sobrinos en la casa cural y se los llevó, ella insistió hasta que el más pequeño le confesó lo que había pasado la noche anterior. Le dijo cómo el sacerdote les había hecho quitar la ropa, los había puesto en fila, y tantas cosas más la Fiscalía determinó como “acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado en concurso homogéneo y sucesivo”. Las víctimas probadas fueron los dos hijos de Estefanía, un medio hermano de ellos y un primo de este último. Ninguno pasaba de los 12 años.

En el juicio, que tuvo lugar en el mismo Juzgado 22 Penal de Conocimiento de Cali donde ahora se tramita este incidente de reparación, se supo que Mazo convencía a los niños de estar con él a cambio de regalos, dinero e invitaciones a comer. A veces se los llevaba de paseo con toda la banda marcial, para evitar sospechas. Él negó los cargos, pero dos psicólogas, una médica forense, dos cirujanos, un investigador criminalístico y una trabajadora social de Bienestar Familiar certificaron los relatos de los cuatro niños y explicaron, desde sus ciencias, por qué sus versiones eran ciertas. El sacerdote William Mazo sí había abusado de ellos.

Por eso fue condenado en primera y segunda instancia a 33 años de cárcel. La Corte Suprema no quiso revisar su caso, por lo que la condena quedó, dicen los juristas, “en firme”. Lo que las familias de los cuatro niños buscan ahora es que la justicia reconozca, además, que ellos deben ser indemnizados por tanto sufrimiento. La Arquidiócesis de Cali, sin embargo, cree que “no se ha probado el daño manifestado y la cuantificación del mismo” y que, en lo que respecta a este caso, “debe declararse la inexistencia de un daño personal, cierto, directo e injusto que dé lugar a la indemnización reclamada”.

Otro de los argumentos de la Arquidiócesis de Cali para rechazar la demanda de reparación es que el sacerdote William Mazo pertenecía a la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia desde 1998. “No está incardinado ni recibió formación en la escuela (Seminario Mayor) de la Arquidiócesis de Cali”, dice el documento de 26 páginas. “(Es) totalmente distinto a la calidad de persona formado y ordenado en la Arquidiócesis de Cali”. ¿Y si el sacerdote sí perteneciera a esa Arquidiócesis? También hay respuesta: la Arquidiócesis indica que las funciones de los clérigos que debe vigilar son, por ejemplo, “que los fieles laicos sean adoctrinados en las verdades de la fe, sobre todo durante la homilía”. Nada más.

El punto más polémico, no obstante, sigue siendo la responsabilidad que la Arquidiócesis deposita en los padres de los niños abusados. “Se solicita se tenga en cuenta lo dispuesto en los artículos 2348 y 2357 del Código Civil, por existir una omisión directa de los hoy reconocidos como víctimas indirectas en el actuar del señor Mazo Pérez, ya que violaron el deber de cuidado, deber de custodia, salvaguarda, vigilancia y protección hacia los hijos y familiares (…) que en esa época contaban con 10 u 11 años de edad”. Según el documento, se trataba de menores “bajo el imperio de la institución de la familia”, víctimas de un “exceso de confianza y pasividad” de sus guardianes.

Desde el año 2000, miles y miles de casos de abusos por parte de sacerdotes católicos se han conocido a lo largo y ancho del planeta. En un principio, la Iglesia católica negó que algo así hubiera ocurrido. Luego, admitió las violaciones. Después, en una movida osada para una institución tan vertical y estática, empezó a pedir perdón. Ahora, en Cali, se culpa a los padres. “Con monseñor Darío de Jesús Monsalve nos reunimos recién posesionado, nos dijo que era nuevo, que apenas se estaba enterando del caso. Tuvimos varias reuniones y siempre nos pidió disculpas. Ahora queremos que se retracte. No es posible que esa sea la respuesta de la Arquidiócesis”, concluye Estefanía.

Ella, así como los demás familiares que a los ojos de esta Arquidiócesis son "culpables" del abuso que soportaron sus hijos, estarán el próximo 1º de marzo haciendo un plantón frente a la sede de esta institución religiosa. Exigen que su representante, monseñor Monsalve, un hombre que se ha hecho públicamente notorio por hablar de paz y por recibir amenazas tras hacerlo, cambie de postura y admita que ellos, víctimas como sus niños, no son los culpables del infierno al que el párroco William Mazo los envió. 


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miércoles, 8 de febrero de 2017

Gobierno de Colombia y el ELN se sientan hoy a negociar la paz




El gobierno de Colombia y la última guerrilla activa de ese país, el ELN, empiezan este miércoles a negociar a puerta cerrada un acuerdo de paz en Ecuador, tras la mediática ceremonia inaugural de la víspera.

“Mesa con Eln nos llena de optimismo. Nuevas generaciones y víctimas merecen que diálogos avancen y alcancemos la paz completa”, escribió en Twitter el presidente Juan Manuel Santos.

Flamante Nobel de la Paz por el pacto firmado en noviembre con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), el mandatario busca negociar un acuerdo similar con el Ejército de Liberación Nacional (guevarista) para poner fin a más de medio siglo de guerra interna.

“Este no será un proceso exprés, pero tampoco de discusiones interminables”, advirtió sin embargo Santos, que dejará el poder en agosto de 2018.

El martes por la tarde, después de tres años de contactos secretos y varios meses de demora, delegados de su gobierno y de la guerrilla instalaron formalmente las negociaciones en una elegante hacienda jesuita a las afueras de Quito, ante más de 60 medios de comunicación nacionales e internacionales.

“Estamos ante la oportunidad de, por fin, pasar la página de la guerra”, dijo el jefe negociador del gobierno, Juan Camilo Restrepo, en una tarima en la que también estaban representantes de los garantes Ecuador, Brasil, Chile, Cuba, Noruega y Venezuela.

“Enfrentamiento fratricida”

“Aquí acudimos dispuestos a lograr una salida política. Nos alienta la esperanza de la mayoría de los colombianos de ponerle fin al enfrentamiento fratricida”, declaró por su parte Pablo Beltrán, nombre de guerra de Israel Ramírez, jefe negociador de los rebeldes.
Ambas partes se sentarán a debatir a partir del miércoles a puerta cerrada en esa hacienda de Sangolquí, aunque poco se sabe de la dinámica de las negociaciones y nada de su duración.

En Ecuador se celebrarán la primera y la última ronda de negociaciones. El resto se prevé en los otros países garantes.
Las conversaciones, con una agenda de seis puntos, se iniciarán con dos temas de manera simultánea: “las dinámicas y acciones humanitarias”, y “la participación de la sociedad en la construcción de la paz”.

En una sobria ceremonia de menos de una hora de duración, ante 150 invitados, el gobierno planteó el espinoso tema de la retención de personas por parte de la guerrilla, que ha mantenido en suspenso el inicio de las conversaciones.

“Sin esta decisión (de renunciar al secuestro) por parte del ELN, será muy difícil avanzar en la construcción de acuerdos”, advirtió Restrepo.
Entretanto, el ELN pidió al gobierno que asuma su “responsabilidad” en la conflagración interna que ha desangrado a Colombia y ha involucrado a guerrillas, paramilitares y fuerzas estatales, dejando 260.000 muertos, 60.000 desparecidos y 6,9 millones de desplazados.

“Optimismo moderado”

“En el discurso de Beltrán, el ELN se reconoce como victimario y van a pedir perdón y le piden al Estado y a los demás que también pidan perdón. Esto es un paso adelante”, explicó a la AFP Ariel Avila, de la Fundación Paz y Reconciliación.

Para Frédéric Massé, politólogo de la bogotana Universidad del Externado, “la ceremonia invita a un optimismo moderado, porque a pesar del tono apaciguador de las declaraciones, las dos partes se mantienen firmes en sus posiciones”.

La instalación de la mesa con el ELN, alzado en armas desde 1964 y única guerrilla activa del país -con unos 1.500 combatientes y varios miles de milicianos-, coincide con la implementación del acuerdo con las FARC, que demoró cuatro años en firmarse.

Pero las dos partes insisten en que los dos procesos son independientes, pues se trata de dos organizaciones distintas: el ELN tiene una estructura federada y cuenta con una mayor base social que las FARC, cuya estructura ha sido más vertical y ha tenido mayor capacidad de fuego.

El énfasis de las FARC en las negociaciones de paz estuvo en el desarrollo agrario y la repartición de tierras, mientras que el del ELN es la participación de la sociedad en los diálogos.

“EL ELN tiene reivindicaciones un poco más fundamentalistas que las FARC (…), quiere cambios mucho más profundos. No se presenta como un representante del pueblo, sino como un mediador. “, explicó Massé, experto en conflicto armado.


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¡Masacre anticomunista! Hijo de Pablo Escobar confirmó que su padre trabajaba para la CIA


Juan Pablo Escobar es un hombre que nació hace casi 40 años. Fue Juan Sebastián Marroquin hasta 2009 cuando decidió publicar un libro, escrito en primera persona, y confesar que, en realidad, era el hijo de Pablo Escobar Gaviria, el más célebre narcotraficante colombiano.

Habla sereno, usa un tono casi clerical para decir que entendió que la reconciliación con los familiares de aquellos a quien su padre mandó a matar es un camino de sanación. Asegura, también, que perdonó a los que se lanzaron a la búsqueda de su progenitor y que, según él, generaron el clima para que se suicidara. “Una cosa es perdonar. Otra, olvidar. Yo no olvido que mi propia abuela lo entregó a su hijo“, afirma.

Juan Pablo habla de su padre con admiración, pero no por su actividad de narcotraficante que aborrece. “Admiro a Pablo, mi papá, el que me educó. No a Escobar, el mafioso“, afirma. Dice que a los 8 años, Escobar Gaviria le mostró todas drogas que había en aquel momento y le dijo: “Si te da curiosidad, prefiero que consumas conmigo y no en cualquier lado“. Asegura que nunca mató a nadie y que, de haber querido, podría haber sido el sucesor del hombre fuerte del cártel de Medellín.

Cuenta, por primera vez, cómo fueron las últimas 72 horas de su padre, cómo se obtuvo la famosa foto en la que se lo ve a Escobar al lado del cargamento de cocaína que probaba su actividad y de la vida de lujo y de tortura de El patrón del mal.

Juan Pablo no podrá ingresar nunca más a los Estados Unidos de América. Luego de su nueva publicación, se entiende el porqué: “En mi libro cuento que mi padre trabajaba para la CIA vendiendo cocaína para financiar la lucha contra el comunismo en centro américa. Allí hay nombres como George Bush padre y tantos más“, dice.

Aquí, las definiciones más impactantes de la entrevista con InfobaeTV:
Estoy agradecido por estar vivo. Hoy yo creo que el miedo a la muerte me importa menos porque hay cosas más importantes, como acercarnos a la verdad.

A mi hijo de 4 años le estoy contando quién fue su abuelo. Mi compromiso como padre es que él ame a su abuelo. Hoy él lo ve en la tele y el niño se acerca y le da un beso a la pantalla.

Yo creo que mi libro habla de muchas historias de corrupción que permitieron que mi padre fuera tan exitoso.

Yo hablé con una persona a quien mi padre le mató a su hijo. Y en su nombre, le pedí perdón. Estamos unidos por el dolor de la droga, de la violencia y por el deseo de la paz.

Yo perdono a la familia de mi padre por haberlo traicionado, vendido, entregado. Incluso perdono a mi abuela que entregó a su hijo aunque nunca lo entenderé. Me siguen haciendo daño diariamente, pero los perdono. Pero no olvido.

Yo le debo más respeto a mis enemigos que a mi propia familia por cómo se comportaron.

Las últimas 72 horas de mi padre me impactaron mucho. En esa etapa de su vida perdió todos los estribos. Él perdió su amor por él mismo. Venía de haber arrasado media Colombia con su violencia y él mismo levantó el teléfono para que su llamada fuera identificada y lo encontraran.

Mi padre puede parecer un loco por las cosas que hizo. Sin embargo, era totalmente consciente de lo que hacía.
Su mayor acto de amor fue quitarse la vida para darnos la libertad a nosotros.

De ninguna manera Pablo Escobar es un modelo por seguir. En muchas seriEs de televisión se lo cuenta con admiración y eso yo no lo comparto. No es verdad que un narco tiene riquezas, chicas y poder. Cuando más poder tenía mi padre, de manera más pobre vivía.

Siento un amor por mi padre que es innegociable. Yo admiro a Pablo, mi padre. Pero no a Escobar, el mafioso. Nos ha dejado un legado de enorme violencia.

Lo que se descubre con mi libro es que mi padre estaba trabajando para la CIA vendiendo cocaína para que ellos pudieran financiar su lucha anticomunista en toda Centroamérica. Esto ubica a mi padre en una historia en donde algunas cosas empiezan a encajar.

El negocio del narcotráfico es muy diferente a lo que soñamos. Lo que hacía la CIA era comprar los controles para que entrase la droga a su país y obtener un maravilloso negocio.

La prohibición de la droga es un gran negocio para algunos que cierra por todas las puntas. Yo creo que la prohibición es la mejor propaganda para el negocio que se prohíbe.
La mayoría de los narcotraficantes colombianos huyeron a la Argentina. No creo que la policía y las fuerzas de seguridad de este país hayan estado preparadas con la experiencia para enfrentar esto.

Mi padre fue un engranaje de un gran negocio del narcotráfico universal. Cuando ya no les sirvió, lo mandaron a matar.


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lunes, 30 de enero de 2017

Vea el verdadero significado de la palabra "veneco"

La palabra utilizada por los colombianos para nombrar a los venezolanos en Colombia, “ veneco ”, es bastante insultante

Tras las declaraciones xenófobas del Vicepresidente de Colombia, Germán Vargas Lleras, el pasado miércoles, 25 de enero, donde arremetió contra los venezolanos al exigir de manera pedante que las viviendas entregadas por el Gobierno del vecino país no sean para los Venezolanos, usando la palabra “ veneco “.
Después de tales declaraciones, la canciller de dicho país, María Ángela Holguín, comentó el pasado viernes, 27 de enero, que no era una forma insultante de referirse a sus vecinos caribeños, sino era de forma cariñosa y que los venezolanos debíamos ser un poco menos “sensibles” al respecto, defendiendo a su colega Vargas Lleras.
Ante esto, hemos decidido aquí en Lechuguinos, traerte el verdadero significado de la palabra “ veneco “ cuando es usada por los colombianos para denotar a los venezolanos y saque sus propias conclusiones respecto a si es insultante o no:
“ ’ Veneco ‘: Peyorativamente, (una persona) natural de Venezuela”, según encontramos luego de nuestra investigación. “Es una forma insultante que tienen los colombianos para dirigirse a los venezolanos.”, dicta otra definición. Según tenemos entendido, los colombianos no utilizan la palabra como diminutivo para la frase “Venezolano en Colombia”, sino para la frase “Venezolano coñ** e’ Madre”, lo que es bastante insultante y despectivo.

¿Acaso la canciller y el vicepresidente de Colombia utilizan la palabra sin conocerla? ¡Es claramente denigrante!
Foto: http://www.asihablamos.com/word/palabra/Veneco.php

Foto: http://jergozo.com/significado/veneco/en/venezuela


Foto: http://jergozo.com/significado/veneco/en/colombia

Foto: http://www.asihablamos.com/word/palabra/Veneco.php

Redacción Lechuguinos
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